sábado, 30 de mayo de 2026

Entrevista a Octavio Obando Morán

 

Entrevista a Octavio Obando Morán[1]

 

“Trabajo para fortalecer la tradición materialista y ateísta que en el país comienza con Mariátegui La Chira.”

 

Por David Acevedo

 

Desde su infancia hasta su formación en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ¿qué condiciones históricas, sociales e intelectuales fueron decisivas en la configuración de su vocación filosófica y de su orientación teórica?

Madre; hermanos; colegio; dictadura del 68; y principalmente mi hermano mayor.

 

¿Qué maestros, tradiciones o debates marcaron su formación inicial y hubo algún momento de inflexión —teórico o existencial— que redefiniera su concepción de la filosofía como práctica crítica?

En mi tierra

-La muerte de mi padre y el llanto bajito de mi madre en las madrugadas, ambos me enseñaron del dolor y el sufrimiento, y se empozó en mí el odio a la muerte.

-La guerra de Vietnam

-La lectura del Manifiesto Comunista

 

En el Callao

-La sección de pintores y sus cuadros en el periódico El Comercio.

-Mis lecturas iniciales de B. Spinoza en la Biblioteca Municipal

-El Profesor de filosofía J. Casanova en la secundaria.

-Mi asistencia al mercado de la ciudad donde se vendía libros y revistas soviéticas

-Mi asistencia a las conferencias en la CGTP del Callao, en la calle Zepita.

 

En la universidad.

-Luis Felipe Alarco: Metafísica.

-F. Engels: Del socialismo utópico al socialismo científico; M-E: La ideología alemana; Engels: Antidhüring

-Parménides.

 

¿Cómo evalúa hoy la vigencia del materialismo histórico para interpretar la realidad latinoamericana y, específicamente, la estructura económica y cultural del Perú contemporáneo?

Es vigente; y en lo específico la versión Mariátegui es central.

 

¿Considera que la filosofía peruana ha desarrollado una crítica suficiente frente al neoliberalismo y a los mecanismos ideológicos que reproducen desigualdad en el país?

-No; fue omisa

-No; sigue omisa

-El neoliberalismo actualmente se une al ascenso de las fuerzas liberal conservadoras, reaccionarias y fascistas, el ataque es totalizador, y se trata de revertir todo lo que política, social, económica, cultural y filosóficamente se ganó, liberal-burguesamente, desde la II Guerra mundial imperialista, derrotada la alianza fascista y militarizada. Este ascenso fascista parece buscar retornar a las condiciones previas a las 8 horas. Y el estrato intelectual y de la filosofía prosiguen omisas en general.

 

¿Cómo dialoga su pensamiento con tradiciones como el marxismo, la filosofía de la liberación y el pensamiento decolonial?

-Me baso en el marxismo de Mariátegui principalmente y relativamente el maoísmo de la Liga Internacional Comunista [no el MRI]; combato la filosofía de la liberación; combato a Levinas y sus congéneres intelectuales neocristianos latinoamericanos. Y combato al pensamiento descolonial.

 

En su experiencia en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ¿la universidad latinoamericana reproduce la ideología dominante o puede constituirse en un espacio de producción contrahegemónica?

 

-Reproduce la ideología burguesa dominante.

-Es débil para contraponerse

 

¿Qué significa hoy ser un intelectual comprometido en sociedades marcadas por fragmentación política y desigualdad estructural?

-Esto lo he trabajado en el artículo: ‘Para qué filosofía’ [Academia.edu] ‘’La pregunta entonces formulada como problema ¿para qué filosofía?, se respondería de esta manera: para problematizar de manera totalizadora y unitaria contradicciones que proceden del ser que se revela a nosotros en nuestro presente; la formulación de problemas que emanan de la estructura o tendencias de los modos de vivir, pensar y sentir de las clases, estratos y colectivos humanos; configuración de nueva posibilidades a partir de lo revelado por el ser; y hacerlo desde Kant porque es claro para nosotros que ónticamente somos modernos más ontológicamente somos premodernos, y se trata de ser ontológicamente modernos y el filósofo Kant es el divisor de aguas respecto a lo moderno’’

 

-Esto se relaciona con la tarea de socializar la filosofía a nivel de masas, que no es solamente dar conferencias, popularización científica y filosófica, etcétera., es básicamente estudiar el pensamiento del sentido común a través del estudio de los refranes populares, la historia del sentido común, el proceso histórico de los intelectuales, el estudio de la historia de la cultura etcétera. Los métodos pedagógicos en la actualidad son enormemente multifacéticos.

 

En obras como Filosofía: Iniciación y Camino, ¿qué estrategia pedagógica propone para acercar la reflexión filosófica a la vida social y a los jóvenes estudiantes?

 

-Formular la historia de la filosofía universitaria en el Perú, A. Latina, Europa occidental [no consideró al Asia y África] como la historia de problemas filosóficos o culturales, cómo los filósofos y el estrato intelectual se coloca frente a los problemas filosóficos y culturales como problemas inmanentes a la tradición cultural y espiritual de cada país y continente. El estudio actual de la filosofía padece el problema básico de ser repetición de lo que dijo tal o cual, y especializarse en un autor, ese está bien en un nivel, entrenar para saber de qué se trata, más en un segundo nivel se trata de pensar y filosofar.

 

-La filosofía de la liberación en versión Dussel padece el problema que quiere dejar la metafísica para tornar la filosofía primera, la metafísica, en ética, lo que es un disparate con aire de Levinas. Y es un absurdo porque nuestra tradición filosófica no ha deslindado con la herencia premoderna en filosofía primera, en metafísica. Ha mudado exteriormente el parámetro gnoseológico, pero no ha cuestionado los fundamentos de esa filosofía del conocimiento que sigue premoderna.

 

Situar las cosas en la esfera ética es deslizarse, en el proceso del tiempo, a problemas éticos enfocados desde la perspectiva premoderna, para arribar a una nueva forma de cristianismo, una ética cristiana sin Cristo como es visible en la educación uruguaya. Y porque ese deslinde es en la esfera de la metafísica, porque es allí donde coloca Mariátegui La Chira el problema sin contar con la tradición marxista.

 

-La teoría descolonial tiene varias líneas, se me viene a la cabeza la principal tendencia de Mignolo, que es totalmente antimarxista, al igual que la tendencia de Castro-Gómez también antimarxista [más ahora ha dejado de ser descolonial], y la tendencia Grosfoguel que lo es también.

 

Esta teoría descolonial no dialoga con el marxismo, lo combate, lo niega, hay cierto marxismo, el intelectual que quiere dialogar con ellos, es el marxismo universitario; pero el marxismo universitario en el país desde la década del 80 del siglo XX y principalmente desde la década del 90 de este siglo, cambió de casaca y de socialdemócrata pasó a reaccionario, luchando contra el estrato intelectual burgués para legitimarse burguesamente revestido de marxista moderado, ahora ya ni usan el palabreo marxista. Y así en las universidades latinoamericanas, el marxismo es marxismo académico liberal-marxista, ni siquiera socialdemócrata.

 

En Ocaso de una impostura, usted cuestiona el “paradigma intelectualista”. ¿Cómo define dicho paradigma y cuáles son sus implicancias epistemológicas en la filosofía peruana?

 

-El paradigma intelectualista es el cuestionamiento o el reduccionismo de la filosofía y la cultura al mero racionalismo, al mero recopilar o sistematizar ideas, o estructurar ideas lógicamente y presentarlo como si fuese cultura o filosofía; y lo segundo es presumir que solamente en la universidad se da tal cosa. Al trabajar a Kant me di cuenta que se tratan estos racionalismos de una forma prekantiana de la tradición filosófica en el país.

 

El cuestionamiento de esta filosofía primera, esta metafísica todavía premoderna, dominante en nuestra tradición filosófica hasta el siglo XXI [y el 2026], una metafísica premoderna que es lo que atraviesa la filosofía universitaria en el Perú; liquidada esta metafísica premoderna, idealista no científica, por Kant en la filosofía de Occidente; comienza en el país, definitivamente, con González Parada con su cientismo materialista, y en su forma metafísica como concepción dialéctica del mundo y de la vida comienza con Mariátegui La Chira.

 

-El racionalismo filosófico en sus diversas etapas en la filosofía universitaria nacional resulta el brazo teórico de la clase dominante como he procurado demostrarlo en el libro Breve y circunscripta historiografía de la filosofía universitaria en el Perú: s. XVI-XX [Idealista, anatópica, premoderna], Libro 6 [Academia.edu]; y que hay otra posibilidad como lo he tratado de demostrar en el libro: Historia de la filosofía del Perú como constitución del ser en el pensamiento y el concepto. Libro 7 [Academia.edu], que es básicamente la filosofía fuera de la universidad usando los recursos del marxismo de Mariátegui La Chira y el valor de la ley de la contradicción; trabajando el Libro 5: Revisión breve y circunscripta del proceso de la filosofía en el Perú: 1450-2000 [Materialista, moderna, autónoma, tópica, nacional] [Academia.edu] me di cuenta de la necesidad de dividir las perspectivas.

 

-Las implicancias epistemológicas está en la falsa idea que la metafísica no sirve y solamente sirve la epistemología. El por algún lado y en alguna conversación escuche la idea relativa a que se había enfatizado el método dialéctico y dejado de lado la concepción dialéctica del mundo y de la vida, es decir, se denuncia en la idea el evidente epistemologismo; y, como otra cuestión, la falta de trabajo en deslindar el lado premoderno de lo moderno de la metafísica moderno-contemporáneo, tránsito que se puede seguir desde Kant. Pero que es necesario verlo en la tradición filosófica del país.

 

-Este deslinde parcialmente de la metafísica moderna desde Kant de la metafísica premoderna que nos afecta hasta este siglo XXI junto con el trabajo de la dialéctica en Mariátegui La Chira la he trabajado en el Libro 2: Transfiguraciones [Academia.edu]

 

-Antes de esto hice un trabajo de esclarecimiento que vertí en un trabajo inédito: Relação entre ontología e teoría do conhecimento na filosofía moderna a partir de lo cual me incline a pensar lo que coloque líneas antes. Y como de Kant se enfatiza la Analítica y deja de lado la Estética y Dialéctica Trascendental, acusada la segunda de desmesurada.

 

¿Cuál es el hilo conductor que articula su producción intelectual y cómo se relacionan en ella la historia, la ontología y la realidad social?

 

-La dialéctica materialista internacional repensada desde la perspectiva de Mariátegui La Chira, y lo dialéctica desarrollada en sus pensadores académicos o no académicos. La relación historia, ontología y realidad social lo he expuesto en los trabajos antes mencionados.

 

¿Ha enfrentado resistencias, censura o costos profesionales por sostener una postura crítica frente a determinadas estructuras académicas o políticas?

 

-En el Perú, sí. Hasta ahora con el hielo tradicional, pero era de esperar. Sea como fuere no estoy interesado en tener su aprobación o siquiera su gesto de fastidio o taparse la nariz. No me interesa. Trabajo para fortalecer la tradición materialista y ateísta que en el país comienza con Mariátegui La Chira.

 

Desde su perspectiva filosófica, ¿cuáles son los problemas estructurales más urgentes del Perú y cómo puede la filosofía contribuir a su comprensión y transformación?

 

-La filosofía no cambia nada, la filosofía desenvuelve pautas orientadoras, estratégicas, culturales, filosóficas y de vida desde una concepción dialéctica del mundo y de la vida. Trabajar para que los dedicados a esto se ocupen de pensar la filosofía y nuestra tradición además de criticarla severamente, es la tarea del día. Hacer filosofía, entrenar para ser autónomos en pensar la filosofía, y apuntalar el lado creativo de esta reflexión. Me parece que el estilo llamado ensayo se presta a esta autonomía reflexiva. Exámenes, preguntas objetivas, etcétera, son mecanismos que no estimulan el pensamiento disidente, creativo.

 

¿Qué líneas de investigación desarrolla actualmente y qué problemas filosóficos considera prioritarios para el debate nacional?

 

-Estoy trabajando un libro sobre Dialéctica teniendo a Mariátegui como columna vertebral. Filosofía primera o metafísica en toda la línea: metafísica, gnoseología, lógica del concepto. Se llamará simplemente Dialéctica. Y es distinta o más amplio en otros temas que el libro Transfiguraciones [Academia.edu]

 

-Uno relativo a la Estructura afectiva en el pensamiento de J. C. Mariátegui La Chira. La relación de emociones, sentimientos, ideas, valoraciones, conducta y acciones sociales, apuntado a formular el problema desde una perspectiva dialéctico materialista mariateguiana y el marxismo de los países coloniales y semicoloniales.

 

- Y uno más de índole polémica, una enciclopedia sobre conceptos de Mariátegui [y autores q trabajan cada concepto]. Es más largo. Puedo decir, por ejemplo, que el concepto "espíritu" es mencionado en sus obras 630 veces. Y otros términos [misticismo, mística, religiosidad, espíritu. espiritualidad etcétera.] que nada tienen que ver con cierta línea que lo quiere próximo o cristiano. En fin. 

 

-Respecto al debate nacional me preocupo poco de ello, me ocupo de apuntalar el proceso de nuestra historia, el proceso de la filosofía usando la tradición desarrollada hasta ahora en esa materia, basado en el recurso e instrumentos dejados por Mariátegui La Chira y otros marxistas de los países coloniales y semicoloniales.

 

Desde una ética de inspiración marxista, ¿cuál es la responsabilidad del filósofo frente al sufrimiento social y qué mensaje dejaría a las nuevas generaciones de pensadores peruanos y latinoamericanos?

 

-No robar, no mentir, no ser vago, y combatir desde ahora y en cada quien la lacra de la corrupción, quien hace porquerías en lo mínimo las hará peor en lo grande, y cuando se tiene poder o capacidad ejecutiva será peor, destructivo. Y quienes pagan por esa corruptela son siempre los trabajadores.

 

-Y al estrato intelectual en formación les repetiré lo que me dijo un pensador latinoamericano: aspirar a la gloria no al éxito. El primero te da un lugar en el firmamento como estrella brillante. El segundo apenas 15 minutos de deslumbramiento en la TV o en la red social. Y siempre y por delante, pensar en los trabajadores y sentir orgullo de nuestra patria y su historia social, progresista y revolucionaria.



[1] Entrevista realizada vía escrita y entregada completamente desarrollada el martes 27 de febrero de 2026.


viernes, 20 de marzo de 2026

Conversando con Ricardo Dolorier

 

Conversando con Ricardo Dolorier[1]

 


Las clases sociales existen al margen de nuestra voluntad y en determinado momento se decanta”

 

Por profesores Patricia Dávila y David Acevedo

 

 

El maestro Dolorier a través de esta entrevista analiza el arte popular, sus características, el origen de las composiciones populares. De igual modo, opina sobre la situación del maestro en relación al Estado y su política educativa. Señala, además que es fundamental estudiar y hacerlo con herramientas adecuadas como el materialismo dialéctico.

 

Cuando hablamos de estas composiciones, como son Flor de retama, Los cabitos, Desaparecido, Agüita de lluvia, etcétera ¿Qué recuerdos le vienen a la mente?

RDU: Estos temas que se han propalado son temas de carácter eminentemente social. Para mí siempre ha sido difícil escribir poemas de amor, canciones de amor; he tenido más predisposición por los temas sociales de aquellos que comprometen a una clase social, al conjunto humano, especialmente a los pobres del país. He sido formado por una maestra de aldea de un temperamento generoso, solidario y esa ha sido mi escuela, mi inspiración; de tal manera que el dolor, la injusticia contra los desposeídos, me duele mucho y no tengo otra forma de expresar mi indignación sino a través de estas canciones. “Flor de Retama” tiene su origen en una acción casi de exterminio que dirigió la dictadura de Velasco Alvarado con motivo de la gratuidad de la enseñanza en el año 1969, este decreto o ley que pretendía reglamentar la gratuidad de la enseñanza donde todos los niños campesinos entraban a primer año de media como becarios y si en el examen del primer bimestre alguien salía desaprobado en un curso debía pagar 100 soles por este curso durante el siguiente bimestre hasta que recuperara la beca. Y los hijos de los campesinos empezaron a jalar lenguaje, matemáticas, inglés y hasta historia universal. Hubo un rechazo popular a esa medida. En Huanta y Ayacucho se dio la respuesta, salieron los estudiantes de las secciones vespertinas del colegio González Vigil, y los campesinos de las comunidades tomaron la ciudad, redujeron a la policía, su comisaría. Entonces el gobierno reaccionó violentamente y envió a una tropa especializada de la policía que entró a sangre y fuego. Jamás se supo cuántos exactamente habían muerto. Oficialmente el gobierno reconoció 29 fallecidos, pero no se llevaba la cuenta de cuántos heridos habían recogido en camiones. Este episodio me indignó mucho porque algunos de los asesinados habían sido alumnos míos en la sección vespertina del colegio González Vigil. Entonces estaba en La Cantuta como profesor.

 

¿Por qué su inspiración tiene ese sentido político en sus composiciones? y ¿Por qué el arte debe tener ingredientes políticos?

RDU: Claro, eran manifestaciones testimoniales. El caso de “Los Cabitos” también, es un huaino que se escribió posteriormente a “Flor de Retama”, que es una solicitud a los soldaditos en el cuartel de Los Cabitos en Ayacucho que se negaron a disparar frente al pueblo, fue eso lo que les pedían. Luego el tema “Agüita de lluvia” está dedicado a los niños que en esta contienda eran víctimas de ambos lados. “Desaparecido” es una historia muy personal; tuve a un muchacho a mi cargo, que mi madre al morir me lo dejó para que yo lo siguiera educando, era una especie de hermano menor que ella me había dejado. Sin embargo, a la muerte de ella se convirtió en mi hijo. Él estudió en la Universidad de Ayacucho, se recibió de profesor de filosofía e historia. Estaba ejerciendo su profesión en Churcampas, en su tierra natal, cuando llegó la Marina y lo desapareció. Nunca más se supo de él. Tenía 4 hijos; la esposa fue acribillada cuando fue a preguntar por él, fue arrojada a una fosa común junto con otros cadáveres. Iba a ser sepultada, cubierta por tierra cuando empezó a llover y entonces los soldados la dejaron insepulta. El cadáver de esta mujer resucitó de entre los muertos, salió arañando de la fosa, así como estaba, herida como estaba, acribillada como estaba, recogió a sus hijos, se subió al ómnibus que llevaba la correspondencia y llegaron a Lima, se cambió de apellido y ahora vive en Huachipa. Ha educado a sus hijos, los cuales son universitarios. En honor a esa persona que se llamaba Fortunato Llangay Carhuamaca, mi hijo, es que escribo “Desaparecido”.

 

¿Existe alguna composición última?

RDU: Hay una última canción de tipo testimonial que ha grabado Amanda Portales, en su último disco, que se llama “Voz y canto”, y dice:

Se alza una voz,

se eleva el canto,

se alza la voz y el canto

sobre los abismos del dolor,

sobre los abismos del dolor

Por los caminos de la esperanza siempre abierta

Se alza una voz se embandera el canto

Canto y bandera, himno y enseña

Pongo en tus manos compañera

Canto andino rebelde

Altivo tierno como un niño,

Pongo en tus manos compañera

Guarda en tu pecho esta enseña

Cuando el terror asesino

Trice la vida de un niño

Alza tu voz, eleva tu canto

Miles de voces alzadas

Acudirán de la montaña

Para sumarse a tu canto

Nunca lo dudes compañera

Guarda en tu pecho esta enseña

 

¿Qué características debería tenerse en cuenta para hablar de arte popular o artista popular?

RDU: Yo creo que es una cuestión de convicciones, de formación. Artista popular no es aquel que sólo canta huaino o que interpreta temas andinos. No por el hecho de que la letra diga ay, palomita, ya es un canto popular, es un canto folclórico. Creo que tiene que ver con la formación, con la ideología que cada cual tiene, con el compromiso histórico que cada uno tiene con el proceso social de la sociedad peruana.

 

¿Cómo ve el arte popular en estas dos últimas dos décadas?

RDU: En realidad, oficialmente el arte popular no ha sido muy alentado ni protegido, más bien han sido las instituciones, los clubes departamentales, los clubes distritales, los caseríos que han mantenido viva estas manifestaciones, fundamentalmente la música popular andina. Los días sábados y domingos en las zonas aledañas a Lima se ven estos pequeños grupos de comunidades andinas festejando sus costumbres y tradiciones; por otro lado, vemos grandes masas aglomeradas frente a un escenario donde personajes de libidinosa raigambre popular interpretan canciones que absolutamente no tienen nada que ver con su realidad. Hasta las instituciones que se entiende que deberían defender el patrimonio cultural con cierta autenticidad están desvirtuándolo. Un caso, por ejemplo, es el centro cultural de arte puneño Brisas del Titicaca, que ofrece un espectáculo es absolutamente distorsionador de la música tanto de la sierra como de la costa, es una parodia muy mal hecha. Llena de colorinches, muy hollywoodenses, pero carente de autenticidad. La coreografía ha sacrificado la autenticidad del arte popular. Felizmente todavía se mantiene en las comunidades que residen en Lima, pero cuando se tratan de concursos ya se viene la sofisticación, la escuela de arte de Arguedas, también ahí... la coreografía es lo que prima por encima de la autenticidad. La vez pasada vi un espectáculo de un grupo folclórico de música y danza tradicional de Suiza, personas que desde su infancia habían cultivado ese arte popular genuino, auténtico, ya eran personas mayores y, sin embargo, seguían cultivando con mucha unión sus danzas y las confrontaron con las danzas del asentamiento humano 27 de marzo, lo habían preparado para armonizar, confraternizar. Sin embargo, creo que la labor de la Universidad Católica es encomiable, creo que ahí Chalena Vásquez está haciendo un buen trabajo. He visto espectáculos montados por los elencos de danzas de la Universidad Católica y tienen mucha calidad, mucha seriedad y bastante autenticidad, y da gusto porque son jóvenes que a lo mejor no son andinos y, sin embargo, tratan las danzas con mucho respeto.

 

¿Cuál sería el trasfondo de esta desvirtuación de nuestro arte popular?

RDU: Todo lo que se masifica se deteriora. Entonces, se atiende nada más a la masa, a las cuestiones comerciales a entender y comprar. Entonces, en esas grandes concentraciones nadie va a ver arte, sino a beber o fumar droga y por gritar, quitarse el estrés, porque saben que no van a ver arte. Y hasta las letras son de mal gusto y de elemental estructura. La cosa más chabacana.

 

A través de esas letras se va dando un “adormecimiento” de su conciencia.

RDU: Claro, evidentemente. Además, que la educación peruana no le ha dado otra cosa, en las escuelas ya no se escucha música, no hay danza, no hay teatro, no hay poesía, no hay arte, y el arte es el alimento espiritual enriquecedor del ser humano. Es el arte lo que sensibiliza al hombre. Y una persona sin sensibilidad no puede tener principios, puede tener ideologías, todo le “resbala” y vive en su “mundo interno”. Esa música y el endiosamiento de esos personajes tienen esa función: hacer que el pueblo se adormezca con la lujuria, el sexo y la droga, se expanda su animalidad unas horas de cada semana, para volver al trabajo.

 

¿Los espectáculos que la Universidad Católica realiza no le parece que son limitados en cuanto a la acogida que puedan tener, hasta un poco elitizados porque no llegan a las mayorías de las personas, quedándose en un grupo de personas conocedoras, difícil de tener acceso a ellas por el costo que genera?

RDU: Los canales tampoco existen para que esos grupos puedan llegar a lugares donde se puedan apreciar. Le diré que estoy seguro que si recibieran ellos una invitación del asentamiento humano Huaycán, ese grupo iría a Huaycán y daría una función, pero no hay esos canales, se pierde. Quisiera darles otro testimonio más: en el colegio General Prado del Callao, todos los años, en el mes de noviembre, hay una especie de festival folclórico donde participa toda la escuela, desde los de jardín hasta los de secundaria donde el espectáculo dura desde las 9 am hasta las 11 pm sin parar, grupo tras grupo, y los padres de familia, en las graderías, haciendo barra por sus secciones y ahí hay interpretaciones de todas las partes del país. Y no es raro ver a alguna negrita bien chivilla bailando huaino con un entusiasmo y una entrega, y resulta provechosa. Claro, a veces los profesores en su afán de ganar el trofeo un poco que distorsionan la forma atentando contra el fondo. Pero como esfuerzo es excelente.

 

Los trabajos artísticos populares han ido disminuyendo gradualmente, por diversas causas: la represión del Estado, la alienación, la mercenarización, comercialización, etcétera. Sin embargo, algunos trabajos han continuado haciéndose desde una ideología popular, ¿cómo explica este fenómeno?

RDU: Mire, es verdad que ya no hay esa inquietud casi permanente y creciente y casi masiva del arte popular de hace unas décadas. Sin embargo, le recuerdo que hemos vivido 20 años de violencia y eso deja huellas. Lo que estamos viviendo de violencia urbana no es sino la cosecha de esos vientos que se sembraron y que ahora estamos cosechando. La cultura de la violencia se ha impuesto sobre la cultura real del arte. El ser violento es mucho más gratificante, más beneficioso que ser un artista. Sin embargo, hay focos, los clubes departamentales. Fedipa en el caso de Ayacucho es un caso paradigmático. Cuando la Fedipa convocó a las comunidades a sus exposiciones, o cuando hace conciertos en el estadio de San Marcos, es un lleno completo. Luego los jueves en la Escuela del Folklore José María Arguedas, los Encuentros Arguedianos, donde hay poesía, canto, pintura muy buena de carácter social. De tal manera que se está recuperando esos espacios. Esperamos que las facultades de Educación, de CC.SS. de San Marcos, ojalá que, de La Cantuta, de la Agraria, de Ingeniería, vuelvan a tomar compromisos de este tipo. Sucede que el modelo económico y el grado de deterioro de nuestra economía ha hecho que la gente esté más por la subsistencia antes que por el desarrollo del espíritu.

 

¿Cómo explica el fenómeno de la chicha, el techno-huayno?, ¿cuál sería su significado y cuál sería su repercusión en la formación de los jóvenes y adolescentes?

RDU: Mire, obedecen a procesos sociales. Podría hablarle de lo que ocurre en Ayacucho y Huanta ahora, mi tierra, que es lo más próximo que tengo. En Ayacucho, a las nueve de la noche no había ni un alma caminando por la calle. En Huanta los niños estaban pensando en el deporte, campeonatos, o alguna fiesta de promoción, pero ahora todos los días jueves, viernes, sábados y domingos hay chicha, chicha y chicha. Esa es la cultura de la violencia. Antes en Ayacucho no se iba a encontrar una discoteca y ahora hay discotecas. Puede que la Policía y el Ejército propiciaran las discotecas y ahora forman parte de su entorno cultural.

 

Las producciones populares anónimas, tanto de canciones, poemas, teatro, cuentos, etcétera. ¿Esto se podría explicar dentro del proceso dialéctico de la lucha y unidad de contrarios?

RDU: Todo tiene su explicación en eso. En la esencia dialéctica. Este principio no puede derogarse por ley, como no puede derogarse por ley la ley de la gravedad universal. No puede decirse “por esta ley no hay lucha de clases”. Las clases sociales existen al margen de nuestra voluntad y en determinado momento se decanta, pero está viviendo y es posible que en unas décadas más pueda surgir. La historia tiene eso de avance, de reflexión, de retroceso; es parte de la dialéctica. Quien piense que el socialismo ya caducó, que son ideas obsoletas, está en un grave error. Eso sería admitir que el capitalismo sería la última etapa del proceso histórico de la humanidad y nadie va a ser tan injusto.

 

¿Qué reflexión le ameritan nombres como los de J. C. Mariátegui, César Vallejo, José María Arguedas?
RDU: Mariátegui, Vallejo, Arguedas siguen siendo los paradigmas de los ideólogos del socialismo que tienen una visión marxista dialéctica de nuestra realidad y, desde esa ideología y metodología para analizar los procesos, nos señalan el camino para seguir analizando el país. Porque el país que analizó Mariátegui no es el país actual. Requerimos nuevos estudiosos sociales, nuevos analistas que con la herramienta del materialismo puedan dar una visión contemporánea de nuestro país. Eso se requiere, ojalá que se estén formando en las universidades.

 

Educación y maestros

 

La educación se hunde en el más cruel oscurantismo; se ha retrocedido en contenidos, metodologías, etcétera. Se enseñan contenidos desfasados, por no decir idealistas, anticientíficos. ¿Qué hacer frente a este contexto?

RDU: El Ministerio de Educación (Minedu), el Estado, debe pasar las decisiones en ese sector a las regiones, para que las regiones con mayor proximidad del problema puedan tomar medidas que solucionen el problema. Más que el Minedu, un Consejo Nacional de Educación, podría dar las pautas generales, las ideas básicas generales, sobre las cuales cada una de las regiones debería dictar su propia organización educativa. No es lo mismo la educación en San Martín que en Cerro de Pasco como para ser guiado desde Lima. No es lo mismo enseñar en Tumbes que enseñar en Puno, son realidades diferentes. Y la mejor forma de resolver este asunto son las regiones, que tienen el conocimiento más próximo de su realidad y pueden afrontar sus problemas y dar soluciones correctas.

 

¿Cómo ve la situación del maestro? ¿Qué características debería tener un maestro que se enfrente decididamente a los problemas como alienación, indiferencia, individualismo, arribismo, etcétera?

RDU: Yo creo que el magisterio ha devenido también en una devaluación casi completa. Y creo que lamentablemente no se trata solamente de dinero, sino de actitud. Yo a los maestros les digo que no se trata de tener vocación para ser maestro, creo que muy pocos tienen vocación. Les confieso que yo nunca he tenido vocación para ser maestro y, sin embargo, me consideran el maestro de los maestros del Perú. Pienso que lo que me ha llevado a eso no es la vocación, sino el sentido de responsabilidad. Si asumo la responsabilidad de enseñar, tengo que enseñar bien. Y si además me pagan bien o mal, tengo que justificar ese pago. Porque si no me gusta, ¿para qué asumo la responsabilidad? Por otra parte, este mismo magisterio es dramáticamente muy deficitario. Conozco maestros, maestras que no pueden tomar ni un dictado, no pueden redactar una oración compuesta, no pueden leer un párrafo en voz alta. Con esos tipos de maestros cómo se les ocurre dar una propuesta del nuevo enfoque que está recargado de términos lingüísticos. Por ejemplo, hay una sección de producción de textos orales. ¿Por qué no le llamamos elocución y lo simplificamos? A la producción de textos escritos llamémosle redacción. A las actividades transversales llamémosle actividades permanentes, que todo el mundo entiende. Es una cuestión entonces de cambiar a una metodología más sencilla, más asequible al maestro, que le permita superar sus propias deficiencias y ver cómo atiende la educación de los niños. El problema no es evaluar a los maestros, tomarles exámenes, por ahí no está la solución. Supongamos que tomas exámenes, son 320 mil maestros, los jalas a todos, ¿con quiénes los reemplazas? ¿con los nuevos que terminan la universidad? Esos están peor. Hay que darle una solución a este problema.

 

Usted es autor de una frase: “Ser maestro en el Perú es una forma muy peligrosa de vivir, ser maestro en el Perú es una forma muy hermosa de morir”. ¿Podría contarnos el contexto que motivó su inspiración y por qué cree que es esto?

RDU: Esta frase surgió durante el periodo de enfrentamiento contra la dictadura de Velasco, cuando el Sutep era la única fuerza social que se le oponía en las calles, era la única que le había faltado el respeto a la dictadura, al punto que Velasco decía “estás con la revolución o estás con el Sutep en contra de la revolución”. Se había polarizado la lucha en esas circunstancias, hubo la huelga del magisterio de 1979. Había apresamiento de maestros en todas partes, había muertes y muertes de maestros en todos lados y el gobierno se atrevió a subrogar al poeta Mario Florián de su cargo de profesor de Lengua y Literatura del colegio Melitón Carvajal, lo subrogaron y lo reemplazaron con un estudiante de la Villarreal y entonces sus alumnos, algunos profesores de San Marcos: Marco Martos y otros, prepararon un acto de desagravio en la Casona de San Marcos donde hubo un recital y me invitaron a participar. Estaba en el público y por la emoción le dije a Mario “Ser maestro en el Perú es una forma muy peligrosa de vivir, ser maestro en el Perú es una forma muy hermosa de morir”. Marco Martos había tomado nota de ello y apareció en un periódico, sinceramente no iba a recordar esa frase. De ahí esa frase se difundió por todo el mundo en las tarjetas, traducido a 5 idiomas. De tal manera que una de las causas que llevó al desprestigio al gobierno de la dictadura y determinó que hubiese un retorno a la democracia fue justamente la lucha del Sutep y esa frase que envalentonó a los maestros. Fue una especie de bandera y escudo frente a la agresión dictatorial.

 

¿Usted cree que la situación de los maestros es culpa de ellos o es acaso la política ineficiente de los gobiernos en lo educativo?

RDU: Yo creo que son varios factores. Nuestros maestros están mal preparados desde la primaria, desde secundaria y finalmente desde la universidad, y nos dan este resultado. Pueden tener mucho conocimiento teórico, pero en el aula no puedes aplicarlo. Ahora, le diré, este modelo educativo que está imponiendo el Minedu es un modelo que viene de Nueva Zelanda. En Nueva Zelanda tuvo éxito este modelo por áreas y entonces a algún iluminado se le ocurrió que “si esto ha tenido éxito en el primer mundo, también que tenga éxito en el tercer mundo”, y el Banco Mundial lo ha impuesto en toda América Latina. Y en toda América Latina está el problema. Pero también existe en España, en EE.UU. La comprensión lectora no es un problema sólo de ellos, en nuestro caso es dramático, ya que para leer es necesario concentrarse, prestar atención y es eso lo que los niños no pueden con tantos estímulos visuales que reciben. A eso se añade toda una política que en el Perú con Mercedes Cabanillas como ministra (en el primer gobierno del Apra) hizo que cualquier empleado de los colegios, cualquier administrativo, aun cualquiera de servicio, pudiera llegar a ser maestro estudiando simplemente en las vacaciones. Entonces, como había un gran ausentismo de maestros, ya que muchos abandonaron las aulas para dedicarse a otras actividades, con el Apra, secretarias, auxiliares, hasta porteros, jardineros, de pronto se volvieron maestros primarios. Para ser maestro de primaria se requiere ser muy inteligente y mucho más todavía si se es maestro de inicial.

 

Actualmente el sector más afectado por la alienación es nuestra niñez, adolescencia y juventud. ¿Qué podríamos hacer los maestros de escuelas para afrontar esta situación?

RDU: Mire, todo proceso de avance tecnológico, avance científico, causa estragos, convulsión en un determinado momento. Es evidente que la informática, la cibernética también han traído problemas con los niños, a través de los estímulos visuales que los tienen muy atentos para ver qué es lo que ocurre, de tal manera que su capacidad de reflexión, de análisis, de concentración se va perdiendo. Entonces el niño no puede leer un texto muy largo, tiene que ser un texto pequeño, lo acostumbramos a que al final ya no lea nada. El niño quiere aprender todo viendo y se puede aprender muchas cosas viendo, pero es en el proceso de lectura cuando se forman las estructuras mentales que permiten comprender conceptos mucho más complejos.

 

¿Qué mensaje les daría a los jóvenes que van a leer esta entrevista?

RDU: Yo creo que no hay que perder la fe en el país, no hay que perder la fe en el proceso histórico que va a devenir en nuestro país. Hay que dedicar tiempo a preservar los valores, nuestra identidad cultural y tomar interés por las ciencias sociales, estudiarlas. Creo que hay que volver al estudio del Materialismo Dialéctico, el estudio de la dialéctica para poder analizar, comprender todo el proceso de nuestro país y el mundo. Es una buena herramienta de análisis de los procesos históricos que se está perdiendo porque simplemente se ha satanizado el marxismo.

 

Fuente: Revista Resplandores N° 2, 2008, lima - Perú.

 

http://forjemos.blogspot.com/2009/08/conversando-con-ricardo-dolorier.html



[1] Esta entrevista fue realizada el año 2008 en el distrito de Jesús María en la casa del maestro Ricardo Dolorier Urbano, para la revista Resplandores.